Ir al contenido principal

La armonía entre quesos y vinos

No existe matrimonio más simple y más complejo a la vez que el del queso y el vino, y para poder disfrutar de ambas delicias juntas no hace falta más que algún conocimiento, o bien dejar fluir a los sentidos e innovar, para encontrar una fabulosa armonía.





Los quesos son, junto con el pan y con el vino, una trilogía que ha acompañado al hombre a lo largo de la historia. Y seguramente las experiencias y las diferentes culturas hoy nos arrojan algunas sugerencias para hacer de esta dupla de sabores una combinación exitosa.
Como en toda buena convivencia, existen algunas reglas, aunque también se nos presenta todo un universo para probar y de nuestro gusto depende.
Los diferentes quesos requieren de determinados vinos, y no todos tienen que ser tintos, tal como lo supone el gran imaginario colectivo. Un solo vino es incapaz de combinar a las mil maravillas con toda la variedad existente de quesos y, aunque parezcan decisiones alocadas, hay algunos quesos bien salados que mejor se expresan en compañía de los vinos blancos más dulces.
Lo ideal, reitero que no es la última palabra, es comer los quesos blancos o semiduros con algún tinto suave, que puede ser merlot o malbec, o hasta un cabernet sauvignon con alguna evolución en botella. También el malbec y cabernet sauvignon son buenos compañeros de quesos más picantes como el gruyere o emmenthal. Un placer supremo resulta del maridaje de este tipo de quesos con un buen vino tinto, elegante y armonioso, suave pero con marcada personalidad, pero si de innovar se trata y nos dejamos sorprender, encontramos buenas opciones en cepas no tradicionales como la sangiovese o la bonarda, o más aún en blancos maderizados como el viognier o el menos conocido verdelho.
Un comentario especial merecen los quesos saborizados, ya que su intenso sabor tiende a tapar a cualquier vino que pretenda maridarlos. En cambio, para los quesos de cabra, nada mejor que un vino blanco, desde un torrontés bien frutado, hasta un más ácido sauvignon blanc. Los rosados, por su parte, exaltan sus cualidades frente a quesos más livianos como los frescos o cremosos, los brie y los camembert.
Con un fontina, un merlot y con un queso ahumado un syrah. Y pese a lo llamativo del contraste, a los quesos azules como el roquefort, les sienta bien un vino preferentemente blanco como un cosecha tardía o un dulce natural.
En fin, nos encontramos ante una cantidad de sabores y texturas que se funden deliciosamente en nuestro paladar. Nada de platos por demás elaborados, simplemente un queso y un vino, un vino y un queso. De la buena elección a la hora de combinarlos, dependerá la armonía entre estos dos fieles compañeros.

Por Marina La Forgia




Comentarios

  1. Anónimo5:13

    Genial este post, la verdad es que la unión entre el vino y el queso como comentais, es francamente genial… me gustaría compartir uno de mis placeres siempre que tengo un rato de tiempo.. A mitad de tarde me encanta disfrutar de un buen vino, por ejemplo un Cyan prestigio de la DO Toro y un buen pedazo de queso… una tarde genial..

    ResponderEliminar
  2. Es verdad, combinar armoniosamente un pedazo de queso y una copa de vino es para mi tambien un placer supremo! Salud!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vetiver Viura, a delight from Rioja

(By Marina La Forgia) Let me introduce you to this very pleasant white wine from Bodegas Ontañon made with Viura, indigenous grape from Rioja. Vetiver is a good mix of terroir expression and winemaking. It combines intense tropical fruits aromas with some buttery and smoky notes that make it very original, onctuous and rich without losing any elegance and delicacy in the palate. Yes, it's a 2014 vintage which means "an aged white", and it really resumes the authentic Rioja style. However, at the same time this Vetiver is an innovative and audacious type of wine that I really loved to discover. It's good to get out of the comfort zone sometimes, wine tasting speaking...right?

¡Tres Picos y un super Garnacha!

🇪🇸 Como me gusta la fuerza de los Garnacha españoles…y los de la denominación Campo de Borja, en el valle del Ebro, me encantan. Aquí, uno de mis favoritos disponibles en Quebec, el Tres Picos de Bodegas Borsao (SAQ $19,95), un vino generoso y envolvente, de esos que se muerden en vez de beberse. ¿A qué se debe su gran intensidad? A su terruño. Es un vino que proviene de una región vinícola de clima continental extremo y excepcional, con fríos inviernos y veranos calurosos y extensos. Y es allí donde los viñedos de Garnacha crecen desde hace mucho tiempo en suelos únicos a la vera de la montaña. Estas vides antiguas son la esencia de este tinto expresivo y untuoso de aromas de moras, frambuesa, cuero, hongos y pimienta. En boca, es pura fruta madura, con sabores especiados y un final persistente y envolvente. Perfecto para carnes rojas. Anímense a probarlo, vale la pena. ¡Salud! 🍷 (Marina La Forgia)

Viña Real Crianza, an authentic Rioja blend

(Marina La Forgia) I like red wines when they are fruity, fresh and elegant, but I like them most when they also have a good structure and are a genuine expression of their unique terroirs...like Rioja ones! The Viña Real Crianza from CVNE Bodegas is without any doubts one of these spanish reds that never disappoint. If you look for a medium bodied and delicate red wine for your tasty meals, then try this delicious blend of Tempranillo, Garnacha and Mazuelo, aged for a minimum of 1 year in both French and American oak barrels. Intense but round, fruity but also a bit herbaceous, this Crianza is an authentic and traditional Rioja. A unique style and a sure value.